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¿Y si la (buena) postura fuese la clave de la longevidad?

POR VANESSA SANTOS
5 de marzo de 2026

‘Mantente erguida’ es una orden que probablemente hayas escuchado repetidamente desde que aprendiste a caminar, ya sea de tu madre, de tu instructor de pilates o simplemente de tu monólogo interior. Pero ¿alguna de estas voces te ha explicado alguna vez por qué tu postura es realmente importante? Sí, sabemos que encorvarse no resulta del todo atractivo, pero la importancia de la postura es mucho más profunda. De hecho, puede ser un componente clave en tu búsqueda de la longevidad. Tengo que admitir que, hasta hace unos meses, todo lo que sabía sobre una buena postura era completamente erróneo. Después de años de sentarme erguida en la silla sin mucho entusiasmo y lidiando con contracturas y nudos en la espalda, decidí abordar este tema de una vez por todas, solo para descubrir que encoger los hombros, forzar el pecho hacia arriba y juntar las piernas no es la forma correcta de estar de pie, sentado o incluso tumbado.

Expertos consultados:

  • Juan Bosco, médico, introductor del Pilates en España y director de Corpora Pilates.
  • Laura Cabral, Maestra y directora de Corpora Pilates.

De hecho, mantener una buena postura no debería ser incómodo, sino todo lo contrario. ‘Si tienes una buena postura, respiras bien, te sientes más relajado y más presente’, me dijo hace tiempo un profesor en una clase de yoga. Y es que muchos de nosotros solemos caer en la trampa de pensar que es algo que requiere de mucho esfuerzo, pero la realidad es bien distinta, porque mantener una buena postura no es solo ‘mantenerse erguido’, según explica Laura Cabral. “El error más común es ‘pasarse’ de lo que es correcto, por ejemplo, caminar con la cabeza alta como mirando desde arriba, sacar el pecho como si te fueran a poner una medalla, los movimientos poco naturales de los brazos…. Son errores que suceden cuando no se tiene un conocimiento de cuándo está bien alineado un segmento del cuerpo respecto de otro”.

¿Qué es la postura?

Parece algo obvio, pero uno de los motivos por los que no mantenemos una buena postura es porque, en realidad, desconocemos lo que eso significa. “Es fundamental dejar claro lo que es postura para entender lo que se deriva de una postura buena o mala. Se trata de la relación entre los alineamientos de los distintos segmentos del cuerpo: de la cabeza sobre los hombros, los hombros entre sí, la columna respecto a la pelvis…”, explica el Dr. Juan Bosco. “Una buena postura permite una mejor y más rentable fluidez de toda la energía que mueve el cuerpo: la sangre, la oxigenación, la facilitación de la movilidad muscular y articular, el equilibrio en reposo y en movimiento…. porque todo ello evita gastar más energía de la necesaria y mantener a las estructuras que nos aguantan en su mejor estado, lo que deriva inevitablemente en una mejor calidad de vida”.

“Las malas posturas como las cifosis (‘chepa’) dificultan la respiración, algo que todos hemos experimentado cuando mantenemos posiciones poco adecuadas. Además, podemos sentir el adormecimiento de partes del cuerpo cuando han estado tiempo tensionadas, las molestias cervicales y lumbares frente al ordenador…. En definitiva, sobrecargas inútiles que estresan al sistema nervioso y a los músculos y que al final los agotan y molestan”, añade Laura.

Cómo influye tu postura en la longevidad

“Existe una relación clara entre mantener una buena postura y vivir con mejor calidad de vida. Esto no significa que por colocarte bien de repente vayas a vivir diez años más, pero sí influye muchísimo en cómo vives esos años. Una postura funcional, mejora la eficiencia respiratoria, la movilidad articular y la activación muscular”.

El papel de la tecnología

En la era de internet y las redes sociales, la postura cobra especial relevancia. El tiempo frente a las pantallas, ha llevado a personas de todo el mundo a adoptar una postura más encorvada. Y no solo eso, el aumento del trabajo desde casa después de la pandemia a menudo supone el pasar horas en lugares de trabajo improvisados que no son precisamente cómodos ni favorecen la postura. “Cuando perdemos movilidad y fuerza, el envejecimiento funcional se acelera. El cuerpo humano está diseñado para moverse: necesitamos cambios de posición, carga y estímulo muscular. Cuando no lo hacemos, no solo se resiente la postura y el cuerpo, también la energía y la salud metabólica. La buena noticia es que con trabajo de fuerza, movilidad y conciencia corporal podemos compensar ese exceso de sedentarismo y frenar el envejecimiento prematuro”, asegura.

Cómo reeducar la postura

La buena noticia es que es posible corregir la postura, independientemente de la edad que tengas. “Aunque seas mayor siempre vas a poder mejorar”, asegura Laura Cabral, “es verdad que influyen los hábitos de toda la vida y los efectos que han producido sobre la flexibilidad de las articulaciones, pero los músculos posturales son más fáciles de recuperar con ejercicios adaptados a la edad y al estado de la persona. Por eso, en Corpora Pilates, tenemos varios clientes de entre 80 y 90 años y que se mantienen con energía”. Por su parte, el Dr. Juan Bosco recomienda mantener tres hábitos diarios para mejorar nuestra postura y proteger la salud a largo plazo:

  • Observarse; es decir, observar cómo se respira y cómo cambia todo nuestro cuerpo según respiremos. El objetivo es tener conciencia de nuestro cuerpo, imprescindible si queremos mejorar nuestra postura.
  • Notar las sensaciones en cada parte del cuerpo y detectar las que están ‘trabajando’, si están tensionadas o contraídas sin necesidad de estarlo y mandarles un mensaje de relajación.
  • Respirar profunda y lentamente mientras abrimos, movemos y alargamos cada segmento corporal en el orden que decidamos: la cabeza alargando la nuca, los hombros hacia fuera, abajo y atrás, la columna alargada como que nos tiran desde la coronilla… etc.

“Y estos serían solamente unos primeros pasos para ser conscientes de cómo nos encontramos y, sobre todo, para saber que tenemos muchas posibilidades de mejorar nuestra estructura corporal para que nuestra mente y energía sean más fluidas, más felices y más longevas”.